Guía de Roma
Idioma
El idioma original de Roma fue el latín, que evolucionó durante la Edad Media hasta el italiano. Este último surgió a partir de la confluencia de diversos dialectos regionales, entre los que predominó el dialecto toscano, y a partir del cual la población de Roma desarrolló a su vez su propio dialecto, el Romanesco. El Romanesco antiguo fue ampliamente utilizado durante la Edad Media. La influencia de la cultura de Florencia durante el Renacimiento y, sobre todo, la inmigración a Roma de muchos florentinos, entre ellos los dos papas Medici "(León X y Clemente VII), provocó un importante cambio en el dialecto, que comenzó a parecerse más a las variantes de la Toscana (la inmigración de florentinos se debió principalmente al Saqueo de Roma en 1527 y la subsiguiente disminución demográfica). El dialecto romanesco sigue siendo limitado en gran parte a Roma hasta el siglo XIX, pero más tarde se extendió a otras zonas del Lazio (Civitavecchia, Latina), desde el comienzo del siglo XX, gracias a la creciente población de Roma y la mejoría de los sistemas de transporte. Como consecuencia de ello las formas tradicionales mutaron y y se convirtieron en el dialecto hablado en la ciudad, que es más estándar, como el italiano, y a pesar de que aún siguen existiendo diferencias entre los dialectos del Lacio, todos ellos se ven influenciados por el romanesco.
En la literatura dialectal, el Romanesco en su forma tradicional encuentra su mayor esplendor en las obras de autores tales como Giuseppe Gioacchino Belli, Trilussa, y Cesare Pascarella. El romanesco contemporáneo está principalmente representado por populares actores como Aldo Fabrizi, Alberto Sordi, Nino Manfredi, Anna Magnani, Gigi Proietti, Enrico Montesano, y Carlo Verdone.
Red de carreteras
Roma se sitúa en el centro de la red radial de carreteras de Italia, que aproximadamente siguen las líneas de las antiguas vías romanas que se iniciaron a construir desde el Capitolio y conectaban Roma con su imperio.
Hoy día, Roma sufre de considerables problemas de tráfico, en gran parte debido a la estructura interior de la ciudad, que hace que sea difícil para los romanos el poder moverse fácilmente desde un lado a otro de la ciudad sin pasar por el centro histórico o usar la carretera de circunvalación, que recibe el nombre de Grande Raccordo Anulare. Dichos problemas no encuentran ayuda en la limitada red de metro, al contrario de lo que ocurre en otras ciudades de tamaño similar.
Esta congestión crónica del tráfico causada por los automóviles durante la década de 1970 y 1980 condujo a la imposición de restricciones en el acceso de los vehículos al centro histórico de la ciudad durante el día. Las zonas donde se aplican estas restricciones son conocidas como zonas de tráfico limitado - Zona Traffico Limitato (ZTL) en italiano-. Recientemente, el aumento del tráfico durante la noche en los populares barrios de Trastevere y San Lorenzo, que gozan de una animada vida nocturna, ha dado lugar a la creación de la restricción ZTL nocturna en dichas zonas. Asímismo, se prevee la creación de una restricción similar en el barrio de Testaccio.
Trenes
Gracias a su estratégica a ubicación en el centro de la península italiana, Roma es un importante nudo ferroviario en el centro de Italia. La principal estación de trenes Roma es la Estación de Termini, una de las mayores estaciones de tren de Europa y la más utilizada en Italia, acogiendo cada día miles de viajeros. La segunda estación más grande de la ciudad es la de Roma Tiburtina, seguida por las de Roma Ostiense, Roma Trastevere y Roma Tuscolana. El servicio de trenes une además distintas zonas de la ciudad.
Los autobuses y tranvías
El servicio de transporte público de Roma ofrece, además de un servicio de metro, una red de autobuses y tranvías. Esta red está dirigida por la empresa Trambus SpA bajo la supervisión de ATAC SpA (que originalmente fue la Agencia Municipal de Tranvías y Autobuses, Azienda Tranvie ed Autobus del Comune en italiano). La red de autobuses está compuesta por más de 350 líneas de autobús y más de 8 mil paradas de autobús. Mientras que el limitado sistema de tranvía que actualmente tiene 39 km de vías y 192 paradas.
Metro
Roma cuenta con una red de metro, llamada Metropolitana, cuya construcción se inició en la década de 1930. La primera línea de metro se ideó con la intención de conectar en un modo rápido la estación principal de trenes con la zona sur de la periferia de la ciudad, donde se había programado celebrar la Feria Mundial de 1942. El evento nunca tuvo lugar a causa de la guerra. Dicha zona fué rediseñada más tarde y pasó a denominarse EUR (Esposizione Universale di Roma: Exposición Universal de Roma) en la década de 1950, para convertirse en un moderno distrito de negocios. La línea de metro fue finalmente inaugurada en 1955 y ahora forma parte de la línea B.
La línea A de metro fue abierta en 1980 uniendo las estaciones de Ottaviano y Anagnina, y más tarde fue ampliada en varias etapas (1999 - 2000) hasta la estación de Battistini. En la década de 1990, se inauguró la ampliación de la línea B, que une las estaciones de Termini y Rebibbia.
Esta red subterránea es bastante fiable (aunque pueden llegar a sufrir grandes congestiones durante las horas punta y durante los acontecimientos de interés general, especialmente la línea A), ya que el tramo de metro es relativamente corto. A partir de 2005, su longitud total es de aproximadamente 36 km. Las dos líneas existentes, A y B, se cruzan en la estación de Roma Termini. Actualmente se encuentra en fase de construcción una nueva rama de la línea B (B1), que se conectará a la línea B en Piazza Bologna y contará con 4 estaciones a una distancia de 3,9 km.
Una tercera línea, la línea C, está también en fase en construcción y conectará 30 estaciones a lo largo de una distancia de 25,5 km, sustituyendo en parte a la actual línea ferroviaria Termini-Pantano. Además, esta nueva línea estará totalmente automatizada, y realizará su recorrido sin necesidad de un conductor. La apertura de la primera sección está prevista para el 2011, mientras que la inauguración del tramo final se prevé para el año 2015. Como sucede a menudo en Roma, los hallazgos arqueológicos son una causa de demora en las obras de construcción subterránea. Una cuarta línea, la línea D, está en fase de desarrollo. Contará con 22 estaciones a lo largo de 20 km, y la apertura del primer tramo está previsto para el año 2015, mientras que el tramo final será inaugurado antes de 2035.


